Una Oración para los Niños: Prosperidad
La prosperidad es estar consciente del bien de Dios
Cuando la mayoría de las personas escuchan la palabra prosperidad, piensan en posesiones materiales. Mas es importante que los niños sepan que la prosperidad no depende de lo material, sino que tiene sus raíces en una conciencia del bien de Dios presente por doquier.
En la abundancia de la naturaleza encontramos que la intención del Creador es que prosperemos. Los árboles tienen innumerables hojas, existen incontables granos de arena, especies de animales, luz solar y tipos de personas. Hay tanta abundancia en tantas formas de manifestación que es imposible medirlas o verlas todas.
La verdadera prosperidad es tener una conciencia de ideas ricas, es decir, estar consciente de la sustancia inagotable disponible para todos nosotros, en todo momento y en todo lugar.
En el cuento infantil de los Tres cerditos, cada cerdito construye una casa, pero solo uno de ellos tuvo la sabiduría para edificar una estructura lo suficientemente fuerte para aguantar las inclemencias del tiempo y los ataques del lobo feroz. Esta sabiduría puede compararse con nuestra conciencia de Dios como la fuente de nuestro suministro. La prosperidad está disponible para todos por igual. Accedemos a esta prosperidad cuando nos abrimos para recibir.
Ser próspero conlleva sentir confianza y tener fe en que todo está saliendo de la mejor manera posible. La verdadera prosperidad es tener una conciencia de ideas ricas, es decir, estar consciente de la sustancia inagotable disponible para todos nosotros, en todo momento y en todo lugar. Entonces somos capaces de ver y sentir la sustancia divina como nuestra realidad viviente. En pocas palabras, la verdadera prosperidad es ser feliz y sentirse bendecido.
Nuestra actitud ayuda a moldear nuestras vidas. Así que es vital demos gracias a Dios por todo lo que tenemos y por las bendiciones que deseamos. Cuando vivimos con una actitud de gratitud, ¡vamos por el camino correcto para vivir prósperamente!
Una oración de prosperidad para todos los niños
Al contemplar la presencia de Cristo en cada ser, vemos que todo niño es una expresión de Dios plena.
Los pensamientos de carencia y limitación, resentimiento y miedo son reemplazados por la comprensión de que todo está orden divino y en abundante provisión.
La prosperidad es nuestro derecho de nacimiento y como hijos de Dios, tenemos pleno acceso al bien divino.
Ahora nuestras mentes están abiertas para fomentar en los niño una conciencia firme de prosperidad.
Creemos. Aceptamos. ¡Esperamos y reclamamos nuestra herencia divina ahora!
Una oración familiar de prosperidad
A medida que descansamos en la quietud, nos concentramos en el suave ritmo de nuestra respiración. Escuchamos la vocecita interna que nos asegura que nunca se nos negará nada bueno.
Dios es nuestra fuente. El poder próspero de Dios es nuestra única realidad. Estamos en el fluir de la prosperidad, y todo lo que es correcto para nosotros fluye hacia y a través de nosotros con facilidad.
Con corazones agradecidos decimos: “Gracias, Dios, por todo”.
Juntos afirmamos:

Todos los niños son bienvenidos a orar con los asociados del Ministerio de Oración de Unity.
Para oración, llamar al:
1-816-969-2020
Internacionales
01-816-969-2020
Envía tus solicitudes de oración a:
Ministerio de Oración de Unity
1901 NW Blue Parkway
Unity Village, MO 64065
Lo mejor de Unity
Envío gratuito en compras en línea superiores a $50.
Más como este
Una oración por los niños: Confianza
Esta bendición de confianza que Araceli Marchan escribe para los niños enseña cómo tener fe en Dios puede ayudar a que cosas buenas se manifiesten en la vida.
Una oración por los niños: Paz interna
Encontrando el camino de regreso a la paz Al igual que el amor, la paz interna es inherente a nuestros
Una oración por los niños: Afrontar la pérdida de una mascota
Esta oración de Steven Ray para los niños puede ayudarnos a apoyar a nuestros hijos cuando afrontan una pérdida, tal vez por primera vez en sus vidas.
Una oración por los niños: Compasión
La compasión es amor en acción, y podemos fomentarla tanto en nuestros hijos como practicarla nosotros mismos. Esta oración para niños de Steven Ray nos recuerda que, a cualquier edad, podemos ser compasivos.





Artículo
Artículo
Artículo
Artículo