Liderar desde una comprensión espiritual

En Unity, reconocemos que el liderazgo no significa ignorar los desafíos, sino afrontarlos desde una conciencia arraigada en la comprensión espiritual. En tiempos de incertidumbre, los líderes espirituales están llamados no solo a atravesar las dificultades, sino a encarnar y reflejar la Verdad que afirman.

Aquí compartimos algunas maneras en las que podemos liderar con fe, expresarnos con intención y claridad, y permanecer en una conciencia de abundancia, aun cuando las apariencias sugieran lo contrario. 

Mantener la fe ante cualquier desafío

El fundamento de las enseñanzas de prosperidad de Unity es la convicción de que habitamos un universo abundante, donde nuestras necesidades pueden ser satisfechas. Manifestamos esta verdad (o no) en virtud de nuestra fe en esta ley universal. En el liderazgo, la fe puede ser nuestro recurso más valioso cuando enfrentamos desafíos como la escasez financieras, reestructuraciones, inestabilidad económica o la amenaza de despidos.

Existe una historia legendaria sobre Myrtle Fillmore, cofundadora de Unity. En una época en que la organización enfrentaba dificultades para cumplir con la nómina, un colaborador sugirió: «Oremos para que el dinero alcance». A lo que Myrtle respondió: «Oh, no, oremos para que nuestra fe alcance». 

La fe no es un simple acto de optimismo, sino una visión espiritual. Su poder trasciende las apariencias y reconoce el potencial divino que yace en toda circunstancia. Liderar desde la fe implica ser una presencia firme y serena, capaz de sostener una visión amplia y esperanzadora del porvenir.

Sostener la fe es encarnarla, es confiar tan profundamente en el principio espiritual que sabemos, sin lugar a duda, que al mantener una conciencia firme de abundancia, expresar palabras de convicción y actuar en armonía con nuestros pensamientos, palabras y sentimientos de fe, así será. Charles y Myrtle Fillmore nos recordaron la importancia de centrarnos regularmente en la oración y la práctica espiritual, de modo que nuestras decisiones y liderazgo emanen de la presencia Crística interior, nuestro ser superior, la divinidad en nosotros, y no desde el ego, el temor o la ilusión de escasez. 

En la práctica, esto puede manifestarse iniciando nuestras reuniones de liderazgo con una oración afirmativa, asegurándonos de que cada decisión esté fundamentada en principios espirituales. Se trata de responder desde la conciencia, no de reaccionar ante las apariencias. Nuestra respuesta nace de la quietud y la guía interior, mientras otros podrían apresurarse a encontrar soluciones inmediatas. 
 

Quizá no tengamos todas las respuestas en un momento dado. Sin embargo, al sostener una conciencia anclada en la confianza valiente y serena en el orden divino. Quienes nos rodean lo perciben, incluso si no comparten nuestro lenguaje. Por eso solemos afirmar que una organización refleja la conciencia de quienes la lideran.  

Hablar sobre las condiciones actuales sin propagar temor

Las prácticas de prosperidad pueden ser sensibles. Es importante ser honestos respecto a los desafíos sin amplificar la voz del miedo y la carencia. 

En Unity, reconocemos el poder de la palabra hablada. Nos expresamos con intención y afirmación, sabiendo que nuestras palabras poseen el mismo poder creativo que nuestros pensamientos. Ante condiciones económicas desafiantes, nuestro llamado no es ignorarlas, sino contemplarlas desde una perspectiva espiritual. La historia de Myrtle es un claro ejemplo. Otro lo sería sustituir la frase: «Podríamos tener que hacer recortes» por: «Analizaremos con discernimiento y oración cada aspecto de nuestras operaciones, con el fin de asegurar su sostenibilidad y abrirnos a nuevas posibilidades de prosperidad». 

Esto no es evadir la realidad, sino reconfigurarla espiritualmente. Reconocemos los hechos sin rendirnos al temor. Un principio fundamental en las enseñanzas de prosperidad de Unity es que debemos aprender a ver más allá de las apariencias para afirmar y manifestar la verdad espiritual subyacente. 

Calmar los temores con compasión y presencia

Cuando las personas enfrentan el temor a despidos o cambios significativos, lo más poderoso que podemos ofrecerles es nuestra presencia consciente, seguida de una comunicación transparente. Lo menos útil sería ignorar la situación. El silencio crea espacio para que aquellos a quienes servimos construyan su propia narrativa, a menudo teñida de miedo y suposiciones erróneas. Sabemos que las palabras tienen el poder de transformar creencias. Al ser quienes sostienen y comparten la narrativa, brindamos a otros la oportunidad de soltar sus temores y abrazar un mensaje enraizado en la Verdad espiritual. 

En Unity, reconocemos la divinidad en cada ser humano. Esto implica honrar la experiencia emocional de cada persona, sin perdernos en ella. Acompañamos su proceso con escucha profunda, con transparencia y compartiendo, desde el amor, nuestra conexión espiritual. No imponemos nuestra fe, pero sí ofrecemos una creencia alternativa a la cual aferrarse. Cuando nos corresponde comunicar un mensaje difícil, lo hacemos con honestidad, compasión y con todo el apoyo espiritual posible para quienes se vean afectados. 

Practicar los principios de prosperidad incluso en entornos diversos

Puede resultar tentador guardar para nosotros nuestras creencias sobre la prosperidad o compartirlas solo con quienes comparten una visión similar, especialmente cuando nos rodean voces pesimistas. Sin embargo, las enseñanzas de Unity nos recuerdan que vivimos en un universo de provisión ilimitada. La gratitud, la generosidad y una conciencia de prosperidad, generan y atraen abundancia.

Otro principio fundamental en la enseñanza de Unity es la demostración. No estamos llamados a convencer a nadie de nuestras creencias o comprensiones espirituales. Más bien, somos invitados a encarnar los principios de la prosperidad en nuestros pensamientos, palabras, acciones y emociones. La evidencia será clara: los frutos visibles hablarán por sí solos. 

En términos prácticos, podrías iniciar una práctica regular de gratitud con tu equipo. Invita a reconocer bendiciones, incluso aquellas que a primera vista parecen ocultas. Sé ejemplo de generosidad, incluso en los gestos más sencillos, especialmente en tiempos de desafíos financieros. Esta práctica se expresará a través de la demostración y de los resultados que florecerán como consecuencia natural.  

Reflexión final: tú eres la luz

En tiempos de oscuridad, el papel del líder espiritual no es resolverlo todo, sino encarnar, reflejar y guiar desde una confianza serena y compasiva. No subestimes el alcance expansivo de tu conciencia y tus acciones. Al irradiar tu propia fe, permitirás que otros se apoyen en ella hasta que puedan reconocer y abrazar su propia luz interior. 


Acerca del autor

Jim Blake se convirtió en director ejecutivo de la Sede Mundial de Unity en 2016 después de más de 20 años de experiencia en liderazgo ejecutivo con algunas de las empresas más innovadoras y de más rápido crecimiento en América del Norte. También ha sido un buscador espiritual nato y fue ordenado ministro de Unity en 2021. Visite iamjimblake.com.



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