Por qué recurrimos a la oración
Todos hemos pasado por eso —un momento tan impactante que parece como si se hubiera vaciado el aire de la habitación y el tiempo se hubiera detenido. Para algunos, esta experiencia ocurre en el consultorio de un médico. Para otros, al escuchar una trágica noticia. A veces llega en el silencio que sigue a una verdad dolorosa, y nos deja preguntándonos: «¿Y ahora qué?».
En esos momentos, cuando la vida nos sacude y de pronto se vuelve demasiado pesada para llevarla solos, algo dentro de nosotros se activa. Buscamos lo eterno, aquello que nos sostiene más allá de lo que estamos viviendo. Casi instintivamente, oramos.
¿Pero por qué orar? ¿Por qué, en medio de la incertidumbre o el miedo, la oración surge una y otra vez como nuestra respuesta interior? La explicación más natural es esta: cuando nos sentimos incómodos o atravesamos una etapa desconocida, buscamos aquello que nos da estabilidad y certeza: buscamos a Dios. Más allá de las circunstancias y sin condiciones, nuestro instinto es volvernos hacia la Presencia que ha caminado con nosotros antes y volverá a hacerlo.
La oración nos transforma
En Unity sabemos que la oración nos transforma a nosotros, no a Dios. La oración abre la puerta a pensamientos más elevados, a la claridad y la paz cuando la ansiedad amenaza con consumirnos. Despeja el ruido mental para que podamos acceder a la sabiduría divina que habita en nuestro interior y atravesar cada circunstancia con la certeza de que nunca estamos solos ni desprovistos.
Charles Fillmore escribió: «La forma más elevada de oración es la afirmación de la verdad». Por eso, oramos de forma afirmativa. No buscando algo «allá afuera» que solucione lo que tenemos delante, sino sabiendo que tenemos acceso a un suministro ilimitado de poder divino y recursos internos que nos sostienen hasta alcanzar el mejor y más elevado resultado, sin importar lo que enfrentemos.
La oración nutre el cuerpo y la mente. Calma el sistema nervioso, ralentiza la respiración y nos invita a entrar en la quietud en un mundo agitado y ruidoso. En la oración, algo cambia: la confusión da paso a la claridad, el miedo se transforma en fe. Nuestra atención se desplaza del temor y la preocupación hacia aquello que anhelamos ver manifestado: paz, armonía, sanación.
La oración no es solo algo personal; trasciende lo individual y toca el alma colectiva. Cuando oramos por otros, no pedimos que Dios intervenga como si estuviera distante. En cambio, compartimos la fuerza de nuestra conciencia de oración al mantener a los demás en la luz de la verdad, viendo su capacidad infinita para ser restaurados y renovados. Vemos la verdad de su ser hasta que ellos mismos pueden volver a verla.
Estamos orando contigo
En Silent Unity® decimos: «Estamos orando contigo». Esta afirmación tiene un profundo significado. Nos recuerda que nadie ora solo. La oración colectiva multiplica las intenciones y magnifica el amor. Cuando oramos juntos, la energía espiritual se expande, tocando no solo a la persona por la que oramos, sino a toda la creación.
Esta es la esencia de la oración afirmativa. Es poderosa porque no estamos esperando a que Dios se manifieste y actúe. Más bien, oramos sabiendo que Dios ya está aquí, ya está activo y ya se está expresando en y a través de nosotros. No debe confundirse con un simple deseo; la oración afirmativa es fe firme.
La oración nos da seguridad. La oración nos conecta. La oración nos transforma. Cuando recordamos esto y actuamos desde ese lugar de certeza, la oración deja de ser el último recurso y se convierte en la primera respuesta. En la oración, recordamos: «Y que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde sus corazones y sus pensamientos…» (Filipenses 4:7).
Sin importar lo que enfrentemos o lo que el mundo nos presente, oramos.
Este artículo apareció por primera vez en el folleto de Unity, Por eso oramos.
Lo mejor de Unity
Envío gratuito en compras en línea superiores a $50.
Más como este
Sanación que trasciende tiempo y espacio
Healing isn’t limited by time or place. Explore how affirmative prayer, modern technology, and collective faith can uplift and inspire.
El espíritu de dar: celebrar la generosidad en el Giving Tuesday
El Giving Tuesday nos recuerda que dar es un acto espiritual. Cada gesto, desde una palabra amable hasta una donación, transforma el mundo con generosidad.
Conviértete en una oración viva y consciente
Transforma los momentos cotidianos en oración. Descubre cuatro prácticas gratificantes y accesibles que te ayudarán a renovar tu vida de oración.
Soy vencedor
Descubre qué significa ser un vencedor. Con principios espirituales, encuentra la fortaleza interior para afrontar la incertidumbre sin perderte.





Artículo
Artículo
Artículo
Artículo