¿Te parece imposible la idea de sanar a través de la oración? Myrtle Fillmore, cofundadora de Unity, creyó firmemente que podía sanarse a sí misma, y así lo hizo. Su profunda experiencia de sanación ha inspirado a personas de todo el mundo y se convirtió es la piedra angular sobre la cual se fundó Unity hace más de cien años. 

Myrtle fue una niña enfermiza y, ya en su juventud, padecía tuberculosis. Sin embargo, tras asistir a una conferencia del Nuevo Pensamiento en 1886, una afirmación transformó su vida: Soy una hija de Dios y, por lo tanto, no heredo la enfermedad. 

En el libro La Historia de Unity, James Dillet Freeman relata: «En una hora, toda la perspectiva de Myrtle Fillmore sobre sí misma y su vida había cambiado. Como una revelación… esta simple y divina idea, que era una amada hija de Dios y que la voluntad de Dios para ella solo podía ser vida perfecta y plenitud, llenó su mente y poseyó su ser. La vieja creencia de que era una inválida, de que había nacido para serlo, se disolvió como aguas que han pasado».

¿Cómo orar para sanarte?

Myrtle Fillmore creía que cualquier persona podía seguir los principios de la Verdad y experimentar la sanación. Sin embargo, para ello no basta con una simple oración. Sus enseñanzas sobre la sanación indican que es necesario comprometerse con prácticas espirituales regulares que abarcan la mente, el cuerpo y el alma. 

Los siguientes extractos de su libro Las cartas sanadoras iluminan algunas de las ideas espirituales que Myrtle enseñaba sobre la sanación. Practicadas en conjunto, estas ideas constituyen una base sólida para el bienestar físico, mental y emocional. 

Myrtle Fillmore es un ejemplo inspirador del poder de la fe y la oración. Sus enseñanzas continúan guiando a muchas personas en su proceso de sanación. 

Lecciones de Myrtle

Integra cada aspecto de tu ser 
Myrtle creía que la sanación requiere atender tres dimensiones: «Declara diariamente que tu vida y tu mundo espiritual, tu vida y tu mundo mental, tu vida y tu mundo físico están unidos y que estás expresando armoniosamente las ideas de la Mente Crística en estos tres planos». 

Confía profundamente en tu poder de sanación 
Cuando le preguntaron qué restauró su vigorosa salud, Myrtle respondió: «Fue un cambio que ocurrió en mi entendimiento, del entendimiento viejo y carnal que cree en la enfermedad a la Mente Crística de vida y salud permanente. Apliqué las leyes espirituales de manera efectiva, bendiciendo mi cuerpo-templo hasta que éste manifestó la salud innata del Espíritu». 

Vuelve la mirada hacia tu interior 
Myrtle enseñaba que Dios reside dentro de cada persona. «A veces oramos a un Dios fuera de nosotros. Mas es el Dios en nosotros quien libera y sana». Debes pensar en Dios, el Sanador todopoderoso, como ya presente dentro de ti, en cada parte de tu mente, tu corazón y tu cuerpo. 

Sé optimista 
Los pensamientos positivos ayudan a reemplazar antiguos patrones mentales y aceleran la sanación. «La oración es un ejercicio para cambiar nuestros hábitos en el pensar y en el vivir». Cuando parte de nuestra energía mental se emplea en creencias y sentimientos negativos, obtenemos los mismos resultados negativos. 

Descansa cada día 
Myrtle resaltaba la importancia del descanso y la renovación como alimento para el alma. «Un período de silencio y descanso es tu oportunidad para establecerte en el centro de tu ser, el lugar donde la provisión de vida y sustancia es inacabable». 

Myrtle Fillmore es un ejemplo inspirador del poder de la fe y la oración. Sus enseñanzas continúan guiando a muchas personas en su proceso de sanación. 

Cuida tu cuerpo 
Myrtle creía firmemente en mantener un estilo de vida saludable: alimentarse bien, hacer ejercicio y descansar. «El cuerpo responde a los cambios mentales y, cuando éstos se acompañan de hábitos de vida verdaderamente sabios, la conformidad con ideas verdaderas de vida… lo renueva y hace íntegro cada átomo de dicho cuerpo». 

Bendice tu cuerpo 
Finalmente, Myrtle enseñaba la importancia de expresar gratitud por el cuerpo de manera regular. «Nuestra primera obligación es bendecir nuestro cuerpo… alabar su maravilloso trabajo, aprender cuáles son sus necesidades y satisfacerlas». 


Acerca del autor

Angie Olson es vicepresidenta de Estrategia y Mercadotecnia digital de la Sede Mundial de Unity. Angie vive en el área de Kansas City con su esposo, dos hijos y varias mascotas. Para distraerse, Angie disfruta cocinar, pasear en bicicleta y explorar los bosques cercanos a su casa.



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