Encontrando razones para la gratitud

Normalmente escribo estas cartas unas semanas antes de que se lean. Y antes de eso, empiezo a pensar en lo que quiero contarles, a menudo basándome en una experiencia personal reciente y compartiendo una visión espiritual.

Hace poco estuve pensando en el mensaje que quería compartir en la carta de este mes. Tal vez no sea sorprendente que mis pensamientos se dirigieran a la gratitud. En el Medio Oeste de los Estados Unidos, las calabazas y las hojas de otoño están por todas partes y el Día de Acción de Gracias está en el horizonte, por lo que escribir una carta sobre la importancia de la gratitud y su papel en la vida espiritual, parecía algo natural.

Casi al mismo tiempo, comencé a tener dificultad para respirar y supe que estaba lidiando con síntomas mayores que de un simple resfriado como los habituales que había estado combatiendo desde hacía algunos días. La gente de la clínica de urgencias me dijo que mi consumo de oxígeno era bajo y mi pulso peligrosamente alto. Me instaron a ir al departamento de emergencias más cercano y me dijeron que probablemente tenía neumonía.

 Me preguntaba, ¿cómo podría sentirme agradecida por eso? Después de todo, no hacía mucho tiempo que había pasado varias semanas sin poder mover el cuello. ¿Por qué estaba lidiando con otro reto de salud tan pronto?

Me sentía frustrada, irritada, y me da un poco de vergüenza admitirlo, pero sentí compasión por mí misma. Traté de olvidarlo. Después de todo, muchas personas en el mundo están lidiando con dificultades mucho mayores que las mías.

Busqué razones para sentirme agradecida por mi estado actual. Fue fácil compilar una lista inicial: estoy agradecida por el fácil acceso a una buena atención médica, medicamentos, tiempo para recuperarme y un cónyuge amoroso y solidario. Incluso estaba agradecida de que mi situación no fuera peor.

A medida que añadía más elementos a mi lista de gratitud, sentí un cambio interior. Todavía estaba congestionada y sin aliento, pero mis síntomas ya no eran mi enfoque. En cambio, me sentí más ligera, más tranquila, incluso optimista. Mis sentimientos de aprecio y gratitud me elevaron más allá de mi limitada perspectiva humana hacia un reino superior, el reino de la comprensión espiritual. La gratitud me ayudó a darme cuenta de que mis síntomas eran temporales y que la verdad sobre mí es la plenitud. En ese momento, pude haber estado respirando con mucha dificultad, pero había sido sanada a través del poder de la gratitud.

Ser agradecido en todo es la clave para conocer la plenitud del gozo en los mejores momentos y tener paz mental durante aquellos momentos más oscuros de la vida.

Los regalos de una práctica de gratitud

Sentí un aprecio renovado por tener una práctica de gratitud y un nuevo asombro por su poder transformador. He llegado a creer que siempre hay algo por lo que estar agradecidos, incluso en momentos de dificultad.

Eso no quiere decir que las dificultades del momento presente deban pasarse por alto o endulzarse con sonrisas forzadas y palabras felices. Pero sí se puede decir que practicando la gratitud, los momentos más difíciles se pueden sobrellevar, aunque solo sea momentaneamente.

Te invito a recordar el poder de la gratitud la próxima vez que te enfrentes a circunstancias angustiosas. Encuentra algo, por pequeño que sea, por fugaz que parezca, por lo que puedas estar agradecido, y concéntrate en ello. Quizá descubras que esta práctica no te sacará de lo desagradable de tu realidad presente, sino que te colocará aún más resueltamente en ella. ¿Suena paradójico? No del todo.

Estar presente en lo que sea que aparezca en tu vida y, al mismo tiempo, ser consciente de lo Divino que está en ti y en todo lo que te rodea, es el mayor regalo de una práctica de gratitud. Es vivir en la conciencia de que las pruebas son temporales y que cada momento es un regalo, incluso los más difíciles.

Ser agradecido en todo es la clave para conocer la plenitud del gozo en los mejores momentos y tener paz mental durante aquellos momentos más oscuros de la vida.

Mientras quienes estamos en los Estados Unidos nos preparamos para celebrar el Día de Acción de Gracias en unas pocas semanas, tú ten presente que aquí en Daily Word y en la Sede Mundial de Unity, estamos muy agradecidos por ti. Es un honor y un privilegio servirte.

Acerca del autor

La reverenda Teresa Burton es ministra ordenada de Unity y maestra licenciada de Unity. Burton, es una oradora dinámica e instructora creativa, hace que las enseñanzas de Unity sean fáciles de entender y divertidas de aprender. Antes de responder al llamado al ministerio, trabajó como editora durante más de 25 años en varios puestos en publicaciones impresas y digitales.

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